1. Aprender otro idioma

Los niños que aprenden otro idioma muestran un mayor desarrollo en habilidades cognitivas y una mayor creatividad. Los niños logran comunicarse mejor, no se frustran tan fácilmente y buscan diferentes maneras de resolver problemas.

  1. Tocar un instrumento musical

Varios estudios demuestran que los niños que han aprendido a tocar un instrumento tienen mejores resultados en pruebas verbales y de razonamiento matemático. La música puede estimular regiones del cerebro que se relacionan con la lectura, solución de problemas y razonamiento espacial.

  1. Leer con ellos

El leerle a un niño desarrolla tanto habilidades de lenguaje como periodos de atención más largos, una imaginación activa, además permite que  identifique las letras y aprenda nuevo vocabulario.

  1. Explorar su lado artístico

Varias investigaciones sugieren que el arte promueve el proceso de aprendizaje. Los niños a quienes se les enseña arte tienen un mejor desempeño académico, son capaces de retener información por más tiempo, muestran mayor confianza y un pensamiento más independiente.

  1. No dejar que se salte el desayuno

Los estudios han demostrado que los niños que desayunan obtienen mejores resultados en pruebas relacionadas con procesos de atención y memoria. Los alimentos al ser absorbidos por nuestros cuerpos, se convierten en glucosa que promueve el funcionamiento de nuestro cuerpo y específicamente de nuestro el cerebro. Sin esto, los niños pueden mostrar dificultades para comprender nueva información.